Tipos de mochilas

Si estás pensando en qué tipo de mochila sería mejor opción para tus necesidades, este artículo te ayudará a despejar cualquier duda. La mochila es uno de los accesorios más utilizados en el día a día en la escuela, la universidad o en el trabajo, así como en ocasiones de ocio y otras actividades. Y en función de nuestra edad, capacidad física o motivos, elegiremos unas u otras. Hablamos de los diferentes tipos de mochilas o bolsas.
1. Mochilas escolares
Las hay de todos los tipos y calidades. Deben ser resistentes y ergonómicas, dado que son usadas todos los días y deben soportar muchos golpes, viajes y peso. Suelen tener dos compartimentos. El principal, donde se guardan los libros, libretas, etc. y el bolsillo frontal, donde pueden ir las llaves, parte del almuerzo u otros objetos pequeños.
Encontrarás infinitos modelos de mochilas escolares en casi cualquier tienda. Son muy habituales los diseños con estampados de todo tipo de temas: dibujos animados, películas, videojuegos, equipos de fútbol… Al elegir una de estas mochilas, asegúrate de que además de visualmente apetecibles para tus hijos, también tengan una mínima calidad, como que las costuras sean resistentes o la tela sea impermeable.

2. Mochilas deportivas
Las mochilas deportivas son la opción adecuada para ir al gimnasio o a la hora de ir a entrenar cualquier deporte. Nos permiten llevar toda la ropa de gimnasio, de piscina y de cambio. Algunas permiten organizar en compartimentos los distintos tipos de cosas que queremos guardar, como la ropa sucia o el jabón para la ducha.
Elige el tipo de mochila de deporte que más que te convenga dependiendo de si tiene asas para llevarla a la espalda o al estilo bandolera, según tus preferencias. Es importante que sea impermeable incluso entre compartimentos para evitar que la humedad se filtre, aunque deberías provisionarte de bolsas específicas para guardar la ropa sucia y mojada, o los útiles de ducha.

3. Mochilas de fotografía
Son unas mochilas aparentemente normales en el exterior, pero que contienen un espacio muy compartimentado para guardar todo tipo de accesorios fotográficos. Estas mochilas suelen estar bien acolchadas por dentro para evitar en lo posible que una cámara o lente se rompa tras un accidente.
Sus compartimentos permiten guardar objetos grandes como las cámaras y pequeños como filtros, cargadores, baterías o tarjetas de memoria. Son una buena opción para guardar el material sin que coja polvo y para hacer una escapada fotográfica sin que nos dejemos nada en casa. Así evitaremos perdernos la foto que andábamos buscando. Los bolsillos exteriores pueden ser útiles para guardar la tapa del objetivo u otros pequeños objetos.

4. Mochilas para mascotas
Son una alternativa a los llamados transportines. Estas mochilas pueden ser de espalda o bandoleras, de forma que llevaremos a nuestra mascota detrás, delante o a un lado, según lo que prefiramos. Al contrario de lo que se pueda pensar, estas mochilas pueden ser cómodas tanto para nosotros como para nuestro perro o gato.
Tienen un suelo rígido para que el animal esté estable, y por lo general tienen una redecilla que nos permite estar en contacto y verlos en todo momento. Además, estas mochilas pueden tener algún pequeño bolsillo donde podemos guardar la documentación de nuestro compañero. Eso sí, la comodidad de este tipo de transportines puede acabar donde empieza el sobrepeso del animal que vaya dentro.

5. Mochilas de senderismo
Estas mochilas pueden ser de tamaños diferentes, entre 30L y 80L generalmente. Están hechas para viajeros que recorren muchos caminos por diferentes tipos de lugares. La capacidad ideal de estas mochilas va en función de la lejanía del lugar al que vayamos, de lo aislado que esté, de lo largo que vaya a ser el viaje y también de lo que queramos llevar, además de la temporada: no llevaremos tanto peso en verano como en invierno.
Lo ideal es hacer una selección muy minimalista de lo que llevaremos al viaje y, aun así, volver a revisar los elementos seleccionados con la intención de reducir aún más nuestra carga. Durante los viajes, el peso en la espalda puede hacer que disfrutemos más o menos de la experiencia, y muy a menudo no necesitamos todo lo que llevamos o no es necesario para el cometido.

6. Sacos con cuerdas
Estas mochilas son pequeñas, ligeras y fáciles de llevar. Puedes llevarlas para salidas esporádicas por la ciudad o por la playa, para visitar algún sitio o llevar pocas cosas que no queremos meter en los bolsillos o en la chaqueta.
Estas bolsas suelen ser de un plástico que puede o no ser impermeable. Lo que, además de hacerlas ligeras, nos da la opción de plegarlas para guardarlas en un bolsillo hasta que las necesitemos o en una mochila para utilizarla posteriormente en ciertas circunstancias. En definitiva, unas pequeñas mochilas que te pueden resultar útiles en multitud de casos.

7. Mochilas formales
Las mochilas de este tipo están diseñadas para llevarlas al trabajo o a otro tipo de rutinas diarias. Son más austeras que otras, pero cuentan con muchos compartimentos para guardar diarios, ordenador o tableta, cargadores y demás objetos útiles de uso cotidiano.
Hay muchas mochilas que nos permiten esta funcionalidad, aunque tengan apariencias un poco distintas, como algunas mochilas urbanas. Algunos modelos también incluyen la posibilidad de incorporarle ruedas o asas laterales para usarlos como maletines. Por tanto, estas mochilas nos dejan muchas posibilidades para elegir en función de lo que necesitemos o nos guste más.

8. Mochilas nevera
Unos recipientes de diferentes tamaños que nos sirven para transportar alimentos, medicamentos y otro tipo de cosas manteniendo la temperatura ideal durante un largo tiempo. Son muy utilizadas para escapadas de fin de semana o para viajes más largos en los que sabemos que vamos a pasar tiempo sin refrigeración.
Estas mochilas forradas también pueden cobrar forma de diferentes modelos, para llevar en la espalda o en la mano, según nuestras necesidades. Son ideales para una excursión a la que no vayamos a llevar mucho peso o muchas cosas, porque nos permiten llevar algunos objetos además del almuerzo, la comida y bebidas frescas.

















